lunes, 18 de enero de 2016

La necesidad de motivación

«Cada día me miro al espejo y me pregunto: Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta es negativa durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo»
Amigos, lectores, conocidos y pasajeros, he de confesar que desde que terminaron mis vacaciones de Navidad hace justo una semana mi respuesta es negativa. No me siento realmente a gusto con lo que estoy haciendo, con la ciudad en la que vivo, con lo que estoy estudiando ni con lo que hago cada día. De hecho, ni siquiera estoy a gusto con mis proyectos.

¿Qué me pasa? ¿Acaso me equivoqué al elegir qué estudiar? ¿No me llevo bien la gente de mi entorno? No, no es nada de eso, a decir verdad no es que me moleste nadie ni que no me guste lo que estoy estudiando, es solo que no encuentro una motivación lo suficientemente fuerte como para empujarme día a día a lograr algo. Me falta una motivación. Busco mi MOTIVACIÓN.


Demasiados proyectos hacen que me desoriente y no me centre lo suficiente como para enamorarme de lo que hago. Por otro lado, en cuanto al tema de los estudios, no veo un objetivo más que el de alcanzar más que lograr un título. Puede que me sirva para encontrar trabajo en un futuro, pero ¿querré trabajar en ello cada día de mi vida? No sé yo, en un principio aspiraba a mucho más.


Volver a la rutina y enfrentarme a tantas cosas a la vez ha hecho que pierda la motivación y sueñe con una vuelta atrás, un regreso al pasado, al verano y a las vacaciones, donde me sentía bien conmigo mismo y con todo a mi alrededor, crecía como persona y crecía con respecto a mis proyectos. Era sencillamente genial.

Quién sabe, puede que sean los restos de las crisis personales que arrastro; que no me acostumbro a vivir lejos de mi pueblo y mi antigua vida; que me saturo demasiado…

Por lo menos aprovecho esto para reflexionar sobre la motivación, una necesidad básica del ser humano y de la que muchas veces parece que nos olvidamos. Sin motivación no se va a ninguna parte.

A ver qué puedo cambiar o qué puedo hacer para modificar mi respuesta de cada mañana. La idea de momento es ir hacia delante superando ciertas metas para quitarme pesos de encima. Confío en que el tiempo lo decidirá, aunque si siempre digo lo mismo llegará un momento en que el tiempo se agote y todo llegue a su fin.